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La Vida de Sancho (XII): la Librería de Zathroth.

Días antes:

Lo que necesitamos en este momento es subir de nivel y conseguir dinero para mejorar nuestro set, no podemos pelear con estas porquerías. 

Si, pero ¿qué sugieres? No hay lugares tan buenos donde ellos no estén vigilando. 

Descuida, se me ocurre un plan, pero debemos ser muy cuidadosos. Primero déjenme hablar con un contacto dentro de la Alianza. 

– – 

¡Padrino! Que alegría volver a verte. Yvette corrió a abrazar a aquel hombre gigante de barba frondosa y descuidada. 

–¡Mi niña, como has crecido! Te he echado mucho de menos. 

Yo también padrino. Ven, te presento a mis amigos, Sancho y Kristt, son un poco tontos, pero me salvaron de Ghazbaran y arriesgaron su vida para protegerme de mi tío. 

Que gusto conocerlos muchachos -expreso con una gran sonrisa mientras nos abrazaba a ambos estoy muy agradecido con ustedes. Yvette es como una hija para mí, igual que Viggo aunque ya no nos acompañe. 

El gusto es nuestro, señor -respondimos tras tomar aire luego del fuerte apretón. 

Ahora, sobre la carta que me escribiste, sabes que te estás arriesgando mucho, ¿no? Incluso el hecho de que estemos reunidos ya es un problema. Todas sus cabezas tienen precio y nadie dudaría en delatarlos. 

Lo sé padrino, pero es algo necesario. Si no, no podremos subir de nivel ni conseguir dinero para nuestra lucha. 

Claro que te entiendo, pero entiende también que me preocupa lo que te pueda pasar. 

Descuida padrino, sabes que soy fuerte. Nada me va a pasar, y en tal caso, tengo a mis guardaespaldas. –dijo sonriendo.

Kristt y yo nos miramos y sonreímos en silencio, era la primera vez que veíamos a Yvette comportarse de esa manera, no era ni la sombra de la chica ruda que conocimos en la cueva de Ghazbaran. Por lo que nos contó, su padrino Jhon era quien los consentía a ella y a Viggo cuando terminaban los entrenamientos. No eran familia, pero el tiempo los había unido tanto como a una. 

Este es el horario que preparé para la ciudad de Oramond. Muy poca gente está yendo a las catacumbas y es un buen lugar para ir en grupo, me aseguraré de hacer un espacio de tiempo para que pueden entrar y salir sin problemas. 

– – 

Los días siguientes hicimos sin falta una hunt diaria, al principio nos costó adaptarnos y se notaba la desconfianza de Bastian, pero poco a poco fue fluyendo y se desahogaba con nosotros. Nos contó toda su historia, desde el fallecimiento de sus padres, todo lo que tuvo que hacer para mantener su hogar, la muerte de su abuela y la desaparición de su pequeño hermano. Yvette y él tenían mucho en común, en especial el rencor hacia la alianza. Luego de una semana a Bastian le asignaron otra zona de guardia. Era un lugar al que llaman librería, para nuestra suerte, su turno nuevamente era en las mañanas muy temprano así que con las ganancias nos compramos armas, amuletos, anillos y armaduras para poder cazar allí. 

Muy bien chicos, esto no es como cazar en las catacumbas, acá iremos a otro nivel. El riesgo es mayor ya que el daño aumenta considerablemente así que debemos ser muy cautelosos. nos decía Yvette que tenía experiencia cazando allí y sería quien llevaría la hunt. 

Disculpa, Yvette interrumpió Bastian– antes de comenzar, ¿has sabido algo sobre mi hermano? 

Lo siento Basti, mi contacto no se ha comunicado conmigo, lamento no tener nada de información. respondió Yvette mientras lo tomaba de las manos. –Estoy segura que no le pasará nada, no te preocupes. 

Su cara demostraba lo contrario, mientras no supiera nada de su hermano no iba a cambiar su rostro. 

Entiendo tu molestia y preocupación muchacho pero, así no logramos nada. Lo mejor que puedes hacer es desahogar todo ese coraje durante la hunt. Vamos, no pienses tanto en ello lo consoló Kristt. 

Lo sé, pero no lo puedo evitar.. 

–Ánimo chicos, intervine se nos está pasando el tiempo conversando, vamos a comenzar y dejemos la charla para después.

Dentro de la librería nos encontraríamos con criaturas magicas que fueron traidas a la vida por el mismisimo Dios de la destrucción, Zathroth, con la intención de proteger todo el conocimiento que en el lugar se encontraba. Nos pusimos en marcha hacia la seción de energía, Yvette nos guiaba por el laberinto infinito que se conectaba con toda la libreria hasta que finalmente nos encontramos con un gran grupo de monstruos que nos atacó sin piedad, libros morados con colmillos afilados, calamares gigantes con el cerebro expuesto, torbellinos azules que irradiaban energía y hasta un ojo azul flotante que nos inquietaba con su mirada. Así fue como nos abrimos paso a traves de ellas y comenzamos con esta nueva aventura.

Continuará.

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